domingo, 19 de octubre de 2008

Esos locos que corren



Yo los conozco.
Los he visto muchas veces.
Son raros.
Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol.
Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche.
Están locos.
En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo para disfrutar del descanso.
En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara.
Yo los he visto.
Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren.
Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines.
Yo los he visto.
No están bien de la cabeza.
Usan championes con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados.
Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo.
Están tratando de ganarle a alguien.
Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una canilla para refrescarse… y siguen.
Se inscriben en todas las carreras… pero no ganan ninguna.
Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes.
Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.
El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia.
Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años.
Son hombres y mujeres.
No están bien.
Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás.
Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño.
Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles.
Son sus referencias de carrera: “Cinco que corren parecido a mí”. Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa.
Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje.
Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.
Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.
Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver.
Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero.
No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta.
No las preparan…son parte de ellos.
El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise.
Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido. ¡Qué ganaron una vez más! No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas… pero insisten con que volvieron a ganar.
Son raros.
Se inventan una meta en cada carrera.
Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.
Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien.
Los he visto pasar.
Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado… pero siguen.
A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí.
¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?
Están locos.
Yo los conozco bien.
Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo.
Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta.
Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice “Llegué -Tarea Cumplida”.
Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes.
Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos.
Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos.
Los he visto muchas veces.
Están mal de la cabeza.
Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo.
Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto.
Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10.
Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior.
Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.
Están mal.
-Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde.
-Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.
Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan.
Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día.
Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más.
Dicen que la gente no se banca tanto silencio.
Dicen que ellos lo disfrutan.
Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos.
Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado.
Están mal de la cabeza.
Yo los he visto.
Algunos solo caminan… pero un día… cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito.
En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos.
Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran.
Pican, frenan y vuelven a picar.
Me parece que quieren ganarle a la muerte.
Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.
Están completamente locos.


Marciano Duran (http://www.marcianoduran.com.uy/)



miércoles, 15 de octubre de 2008

Maraton Ciudad de Buenos Aires. Domingo 12 de Octubre de 2008.


Desde el momento en que me sente frente al teclado se me ocurrieron 2 maneras bien distintas de hacer esta cronica. La primera es hacer un detalle puntilloso de la carrera km a km y la segunda es ir directamente a las sensaciones vividas. Como la vida esta llena de grises, creo que lo mejor es hacer una combinacion de ambos y ver que es lo que sale. Seguramente algunos pensaran que no hice ni una cosa ni la otra....son los riesgos que esto lo lea alguien que sea mas ducho que yo en el arte de la escritura (el cual claramente, no manejo).
Todos los que me conocen sabian que mi gran objetivo deportivo para el 2008 era correr (y terminar) la maraton de Buenos Aires. Completar los 42.195 metros del recorrido era algo totalmente impensado hace 1 año. La distancia asusta a cualquiera y no es para menos. Es muchisimo. La semana previa a la carrera me senti recontra-mal fisicamente. Un fuerte dolor en la boca del estomago no me dejo salir a entrenar y me obligo a cambiar la dieta que Alejandro (mi entrenador....gran tipo si los hay) me habia pasado. Tan mal me sentia que el viernes no pude ir a la oficina y me quede en casa acumulando mas nervios. Un soberano embole.
El sabado a la mañana con el grupo de corredores de Bahia Blanca que vino a participar de la carrera nos fuimos a buscar el kit de corredor (numero, chip y remera). Comentario aparte debo hacer del grupo de locos que vino de Bahia. Como referencia, todos son entrenados por Alejandro y varias veces corrieron juntos. Resumiendo, hacia mucho tiempo que no sentia tanto compañerismo, camaraderia, interes y respeto por el otro. Estos tipos son geniales y en el fondo me da bronca que vivan tan lejos y no pueda entrenar con ellos.
Vayamos al grano y dejemos tanta previa. El domingo me levante a las 5:00 AM. Dormi poco y nada, el dolor del estomago lo cambie por unos nervios insoportables. No hacia mas que graficar imagenes mentales de como seria la largada, el recorrido, la llegada ("llegare?" me preguntaba), los otros corredores, el clima, etc, etc. Suena el despertador y a comenzar con el ritual de siempre: vestirme, armar la mochila, vaselina en los pies, chequear el iPod y el Polar, desayunar lo de siempre antes de cada carrera, etc. Al auto rumbo al hotel donde estaba el grupo y a las 6:00 AM estabamos los 19 en la combi viajando para el lugar de la largada.
Llegamos a Parque Roca y.....LLOVIA!!!! El pronostico ya lo anunciaba, pero siempre hay esperanzas de que el tipo del servicio meteorologico se haya confundido de ciudad o de dia o de año...pero no, estaba lloviendo. Nos pusimos los ponchos impermeables (y descartables) que trajeron de Bahia (un lujo) y fuimos para la lagada. Me cruce con un par de conocidos de otras carreras y de la vida, pero la charla era solo para matar minutos previos a la largada. Faltando 10 minutos para las 7:30 AM empezaron los abrazos y besos ya que una parte del grupo iba a ubicarse bien adelante en el peloton con el objetivo de hacer que Adrian logre las 3hs 35 minutos que lo clasificaran para la maraton de Boston. El resto nos acomodamos tranquilos a mitad del peloton. De pronto, miro hacia adelante y el reloj marcaban 30 segundos para la largada y contando. Ahora si, no aguanto mas los nervios, nuevemente la emocion previa a la carrera...5...4...3...2...1....Largamos!!!!!
Con Alejandra nos habiamos propuesto terminar enteros y, de ser posible, en 4hs 30min, asi que respetar el plan de carrera era vital y no negociable. Pasamos por el arco de largada y a los pocos kilometros ya estabamos en la autopista con rumbo al centro....14 kms de dura autopista nos esperaban...lo que me tenia tan preocupado termino siendo muy divertido. Los kilometros empezaron a pasar a un ritmo constante y, de pronto, estabamos bajando en 9 de Julio rumbo al Obelisco. Pasamos un puesto de hidratacion y frutas y con Ale repartimos tareas, uno busco naranjas, el otro bananas. Nos ponemos a hablar con un corredor de 71 años (leyeron bien, 71 y corrio un maraton...ejemplo de vida!!!). Seguimos. El Obelisco adelante nuestro y, de pronto, el primer golpe emocional (de varios que van a venir). La veo a Lu (mi hermana) saltando al costado del circuito. Doblo en Diagonal Norte y ahi estaban Mama (sacando fotos) y Rodrigo. Les cuento que estamos bien y sigo. Las pulsaciones se me dispararon. No era para menos.
Rodeamos Plaza de Mayo y tomamos Paseo Colon, rumbo a la Boca. Los kilometros siguen pasando a un ritmo de entre 6'02" y 6'15". Llegamos a la Bombonera y nos metemos en pleno barrio de La Boca. De pronto, pasamos la marca de la media maraton (21k) en 2 horas 09 minutos...Tiempo dentro de lo establecido..."vamos bien, estamos enteros"...Llegamos al Riachuelo, ya hay muchos corredores alrededor nuesto. En Avda de los Italianos nos encontramos con Enrique (uno de los corredores de Bahia) que debutaba en una carrera (a ver si entienden, su primer carrera oficial es un maraton...un genio!!). Aca se largo a llover con todo, los charcos se empezaban a acumular y ya no tengo mucha fuerzas para esquivarlos. Km 28: mi gemelo derecho tuvo la delicadeza de avisarme que iba rumbo a un calambre masivo. El aviso consistio en un breve tiron que paso sin mayor dolor, lo peor vendria mas adelante. A los 200 mts. mi trio de fans (Mama, Lu y Rodrigo) me estan esperando para otra dosis de animo bajo la lluvia ("que aguante" pienso). Avanzamos un par de kms y el cansancio se empiza a sentir cada vez mas. En el km 30 hay un puesto de hidratacion y frutas, freno por primera vez para relajar un poco las piernas. Seguimos rumbo al puerto. Aca el cansancio empieza a sentirse cada vez mas rapido (muy rapido para mi gusto). Las piernas empiezan a no responder.
Ya estamos en Costanera (Costa Salguero, Aeroparque, etc). Otro puesto de hidratacion y freno a elongar. Los calambres masivos ya empezaron. Estamos en el km 34. Le hago señas a Ale para que no frene, no la puedo seguir. Horacio frena conmigo, elongamos unos segundos y seguimos. Llegamos al km 37 y tengo calambres en ambas piernas (gemelos y cuadriceps), literalmente estoy arrastrando las piernas, estoy muy dolorido y el ritmo es mas lento aunque todavia dentro de lo aceptable (promedio 6'35" el km). "Es cierto esto del muro", pense....y me lo lleve puesto con todo.
En el km 38, mi trio de fans esperandome. Mi cara de dolor lo decia todo. Mama empieza a correr junto a mi detras de las vallas y grita con todo "Vamos Fede, falta poco!!" con la voz un poco quebrada, metros mas adelante Lu y Rodrigo gritando, dando animo, saltando y ya no aguante mas....primeras lagrimas que se me escapan. Cansado, dolorido, sin fuerzas digo "esto lo termino como sea, muerto pero llego". Lo que faltaba era todavia mucho peor. En distancia eran solo 4km (una entradita en calor), en esfuerzo algo que nunca habia pasado. Los kilometros no pasaban mas. Con Horacio decidimos ir hasta el proximo puesto de hidratacion, ese era el nuevo objetivo. Llegamos al km 40, agarramos agua y a elongar nuevamente. A esta altura hay mucha gente caminando y arrastrandose ("no soy el unico"). Seguimos, Horacio se va 20 metros adelante, pero no lo puedo alcanzar. Ahora hay mucha gente a los costados dando animo "Falta poco", "Dale!!", "Ya lo tenes cocinado". Dejo de llover hace un rato, no doy mas del dolor, las piernas son rocas, me duele mucho. De pronto, curva a la derecha y veo el arco de llegada a 1 km. De la emocion, me acalambro otra vez, freno 10 segundos, elongo y sigo. "Ahora si, ya estas ahi, esa es la llegada". Ultimo golpe emocional: veo a Lu y a Patri (mi prima) adentro de la pista saltando y agitando los brazos, saco fuerzas de donde no tengo y corro nuevamente. Faltando 300 metros para la llegada Lu, Patri y Carlos (marido de Patri) empiezan a correr conmigo....Una locura. Me emociono otra vez, no me quedan fuerzas. Faltan 200 mts, sigo moviendome como puedo. Faltan 100 mts, los calambres en las piernas son insoportables, la linea de llegada esta ahi. Mama que me grita y me saca una ultima foto. Levanto los brazos, miro al cielo, ahora todo es alegria. Faltan 20 mts. me quedo solo, pienso en todo lo que entrene, en el esfuerzo de la carrera, cruzo la linea de llegada....dos lagrimas me caen por las mejillas. La emocion era inevitable. Freno el reloj, miro el tiempo y....... 4 hs 29 min 34 seg. MISION CUMPLIDA!!!! No puedo pensar en nada, me duele muchisimo el cuerpo, no puedo mover las piernas. Me sacan en chip de la zapatilla (no me podia agachar), me cuelgo la medalla y la luzco orgulloso, la encuentro a Ale que me estaba esperando. Soy la persona mas feliz sobre la tierra.


Dolorido, cansado, extenuado, el 12 de Octubre de 2008 me recibi de maratonista y eso no me lo quita nadie.









FIN

lunes, 13 de octubre de 2008

Media Maraton ciudad de Buenos Aires. Domingo 21 de Septiembre de 2008




Hacia ya varios meses que esta carrera estaba en el plan de entrenamiento con la mira puesta en los temibles 42K del 12 de Octubre (gran objetivo del 2008). La semana previa vino tranquila en cuanto a entrenamiento, principalmente por compromisos laborales, pero me venia sintiendo con fuerza. Los dias previos ajuste la ingesta de comidas (cantidad y calidad) y, lo mas importante, sin dolores en las piernas que me tuvieron a maltraer durante todo el año.

El domingo me desperte a las 6:00 AM. El primer pensamiento fue "tan temprano tiene que largar? y encima un domingo??". Comienzo el operativo preparacion (checklist mental): cambiarse (la ropa ya estaba elegida, los short y zapatillas de siempre, nada de estrenar ese dia), chequear temperatura exterior (mañana muy fria, 9°C), ponerse vaselina en los pies para evitar las ampollas, desayunar lo mismo que todos los dias (regla de oro, no innovar el dia de la carrera), preparar la mochila (poner algo de ropa extra para cambiarse despues), chequear el iPod (bateria cargada) y el Polar (reloj que marca las pulsaciones), revisar una vez mas el mapa del circuito (ya lo tenia memorizado), revisar la mochila una ultima vez....listo, auto rumbo al Obelisco.

Llegue a eso de las 7:20 AM y me encontre con gente del Club de Corredores de la oficina. Algunos corrian la distancia por primera vez, otros, ya experimentados, iban por mejorar sus marcas. Algunos estaban acompañados por sus familias, novias, esposas, otros, solos. Charla amena antes de arrancar. A dejar las cosas en el guardarropas. Entrada en calor muy tranqui. Concentrarse. Nervios. Se respira adrenalina. Mucha gente con la remera oficial de la carrera (color naranja), dia muy gris. Hace frio. Elongar, estirar las piernas. Vamos acomodandonos para la largada.

Antes de arrancar con la cronica vale una aclaracion. Mi objetivo era bajar las 2 horas (promedio de 5'41" por km) con la idea de terminar entero porque ya faltan pocas semanas para la maraton (42K). A no romperse ahora porque el año de entrenamiento fue largo. No vaya a ser que me lesione justo antes del maraton sin tiempo para recuperarme. La frustracion puede ser enorme. A cuidar el cuerpo.

El reloj marca 1 minuto para largar. Nos acomodamos (con Alejandra y Maximiliano, de la oficina) a mitad del peloton por fuera de las vallas porque no se podia entrar (7000 corredores en total). Los 3 ibamos con la idea de bajar las 2 horas, eso es bueno, correr con alguien hace que la carrera sea mas facil. No se cual sera el motivo, pero antes de cada largada (en todas las carreras), me emociono, siempre, no pregunten porque, no lo se. No hasta las lagrimas, pero es una sensacion en el estomago que no puedo explicar.

Volvamos, 5...4...3...2...1...Largaron!. Ahora si, cabeza fria, tengo un plan de carrera (5'41" por km), no te enganches con los que largan rapido, mantene el ritmo, move las piernas, la carrera es larga, concentrate, divertite!!!

Rodeamos la Casa Rosada, "lindo correr por aca", y agarramos Alem para el Norte...Km 1 en 5'56 y Km 2 en 5'48 (ambos por encima del promedio). Mucha gente alrededor, no logro entrar en ritmo todavia, gente que se cruza adelante y te obliga a mantenerte alerta. En mi caso, los primeros kilometros son siempre mas lentos, preciso tiempo para acomodarme. Doblamos en Viamonte a la derecha y entramos en Puerto Madero, Km 3 en 5'42, "ahi vamos, estamos cerca del ritmo objetivo" pense. Km 4 en 5'33, bien, ahora hay mas lugar, voy mas comodo, hay mas espacio, cada uno sigue su linea. Ale y Maxi siguen ahi. Aca se separan los que corren 10K y los que vamos por la Media Maraton, mejor, mas lugar para correr. Km 5 en 5'20, se nota que hay menos gente y que las piernas ya se despertaron, muy bien, comodo, "hay que recuperar los segundos que se perdieron al comienzo". No paro en el primer puesto de hidratacion porque habia mucha gente y pense que habria mesas de agua unos metros mas adelante. No hay, no importa, el dia esta fresco y yo me siento bien.

Ya estamos en la parte nueva de Puerto Madero, Hotel Faena, grandes torres de departamentos en construccion, el Miami de Sudamerica delante nuestro. Km 6 en 5'25 y Km 7 en 5'16, vamos mas rapido que lo planeado, ojo con el cansancio. Hay viento a favor, nos empuja para adelante, hablamos con Ale y decidimos levantar un poco para no quedarnos sin piernas tan temprano en la carrera. Maxi, sigue ahi, firme. Estamos los 3 enteros. Como 2 Yummy para levantar la glucosa y a seguir. Bajo el volumen del iPod para disfrutar un poco del sonido ambiente. Km 8 en 5'32 y Km 9 en 5'23, seguimos muy bien. Ahora viene un retome de 180°, con lo que nos espera el viento en contra. Hay un puesto de hidratacion en el Km 10, ahi paro seguro, tengo que tomar agua por mas que no tenga sed. Tenemos que pasar los 10K en 55 min para estar dentro de las 2 horas de tiempo total. La segunda mitad de carrera va a ser mas dura. Llega el Km 10, paro a tomar medio vaso de agua y unos metros mas adelante, otro de Gatorade, marco el Km en el reloj...dice 5'37 (tiempo esperable por las paradas). Primeros 10K en 55'36 seg. OK, a no desesperar, unos segundos por arriba de lo planeado, nada para preocuparse demasiado, me siento bien, con fuerza y preciso ahorrar energias para la subida del Km 16 en Avenida Independencia.

Entramos en la segunda mitad de carrera. (No dejes de leer ahora que viene lo mas divertido). Larga recta de un par de Kms por Avenida de los Italianos con viento en contra. Km 11 en 5'25, Km 12 en 5'20 y Km 13 en 5'36. Todos por debajo del promedio objetivo. Sigo bien, las piernas se mueven, los brazos tambien. No duele nada. Seguimos, zona de astilleros, Km 14 en 5'33, 2 Yummy mas para encarar la subida y la ultima parte de carrera. Los kilometros van quedando atras a ritmo constante. Esta bueno. Pasamos por la entrada del Casino Flotante, hay gente saliendo a las 9:30 AM de lamañana con cara de haber perdido mas que horas de sueño. Km 15 en 5'26,sigo rapido. Segunda parada de hidratacion, un vaso de agua y a encarar Avda. Independencia. Mentalmente estoy preparado, estoy listo. Ahora empieza la carrera. "Hasta aca llegaste, no aflojes ahora" pensaba. Comienza la subida, acorto un poco los pasos. No se ve tan empinada pero son varias cuadras (4? 5?). Km 16 en 5'44, totalmente dentro de lo esperado. Km 17 en 5'38, se termino la subida, "tengo piernas, estoy enterisimo". Curva a la derecha para entrar en Avda 9 de Julio. Chequeo con mis compañeros de ruta como estan. Vienen bien. Miro adelante, se ven remeras naranjas y el Obelisco de fondo, linda imagen. Hago rapido chequeo del cuerpo, y esta todo perfecto. Entonces, la voz interior dice "hey fiera, para esto viniste" y solte las piernas. Primero alargando un poco el paso, dejando que vayan solas, como tantas veces hice a la tarde/noche en los entrenamientos, empiezo a pasar gente. Km 18 en 5'12, bien, esta lindo esto, todo en su lugar, acelero un poco mas, hay espacio para correr. Estoy con aire, paso el Obelisco por la derecha, sigo pasando gente, seguimos por 9 de Julio. Mis compañeros quedaron atras, la subida de Independencia paso factura. Hay un retome de 180° en Avda Cordoba, ahora el Obelisco esta enfrente mio otra vez, la gente a los costados que aplaude y da animo (son muy necesarios en esta parte de la carrera). Km 20: 4'54 !!!! el mejor de toda la carrera!!!. Las piernas y brazos ya van solos, vamos por Diagonal Norte, nos metemos por un par de calles internas y de pronto, aparece Plaza de Mayo. Muchisima gente aplaudiendo y gritando, dando animo. Ya esta, se ve la llegada al otro lado de la Plaza a mi izquierda. Las piernas ya estan cansadas, se siente el esfuerzo del cambio de ritmo y la subida, pasamos frente a Casa Rosada, ultima curva a la izquierda. El arco de llegada que espera ahi adelante a 200 metros, gente que sigue aplaudiendo, musica de fondo, corredores que ya terminaron y se quedaron dando animo a los mas lentos. Una fiesta. Cruzo la linea, marco el ultimo km en el reloj: 5'20(tiene un poco mas de 1000 metros) y rapido empiezo a tocar los botones del reloj en busca del tiempo acumulado: 1 hora 54 minutos 46 segundos !!!!! Baje mi marca en 12 minutos. Cansancio. Los latidos del corazon van a mas de los 180 por minuto que marca el reloj. Estoy feliz, me acuerdo de toda la familia, de los amigos, del esfuerzo hecho en la carrera, de los entrenamientos largos, de los cortos, de los rapidos y los otros, de las salidas largas de domingo a la mañana, de la preparacion previa, del plan respetado a rajatabla, de los sabios consejos y retos de Alejandro (mi entrenador), etc, etc.

Mision cumplida. Tiempo por debajo de las 2 horas, mi mejor marca para la distancia y la satisfaccion de saber que estoy entero para la Maraton....fisica y mentalmente, estoy bien. Ahora a descansar, comer, recuperarse y a prepararse nuevamente. Dentro de 21 dias toca algo que hace un año era impensado, una locura, algo que solo tipos que no estan en sus cabales quieren hacer....42.195 metros, la maraton. Dolores, calambres, ampollas y otras torturas es lo que espera. Pero eso lo dejo para dentro de unos dias. Ahora a disfrutar de lo que se logro.

Detalle por km:
1 5'56
2 5'48
3 5'42
4 5'33
5 5'20
6 5'25
7 5'16
8 5'32
9 5'23
10 5'37 - 55'36
11 5'25
12 5'20
13 5'36
14 5'33
15 5'26
16 5'44
17 5'38
18 5'12
19 4'58
20 4'54
21 5'20 - 1h54'46