martes, 28 de diciembre de 2010

3era etapa Schnell - Domingo 12 de Diciembre de 2010


Si bien es pura coincidencia, la parte competitiva del 2010 la cerre de la misma manera como la inicie, o sea, participando en una carrera de aventura (para los que no recuerdan, el comienzo fue en Febrero con el durisimo Cruce de los Andes). Esta vez, la eleccion fue la 3era etapa del Circuito Schnell en San Miguel del Monte el domingo 12 de diciembre. Muy buenos comentarios habia escuchado de las etapas anteriores los que me envalentonaron a inscribirme en la prueba de 20K (tambien habia modalidades de dua, tria, trail de 5 y 10k, o sea, para todos los gustos). Hay que agregar que mis 2 entrenadores iban a participar en la modalidad 10K y habia planes de picnic post-carrera con gente de los distintos grupos de entrenamiento (Danone, Exxon y New Balance) que comandan Jorge y Adriana. Es decir, el programa cerraba por todos lados.

El domingo 12 me levante muy temprano (6:15 am) y llovia. "Otra vez a correr con lluvia, barro y viento!!!" fue lo primero que pense mientras desayunaba el clasico te con leche y miraba la pesada cortina de agua caer en el pulmon de manzana. Pero el dia iba a mejorar mucho cuando llegue a San Miguel del Monte. Si bien estaba ventoso la temperatura a las 9:30 am ya se acercaba a los 20C con algunas nubes y algo de viento pero con sol, o sea estabamos en los comienzos de un gran dia para correr. Por suerte, en la zona no habia llovido tanto por lo que no se esperaba mucho barro a lo largo del circuito. Cuando llegue, los que corrian dua y triaya estaban preparando sus bicis. “Esta lindo esto de la bici, quizas el año que viene”.

Busque mi kit, me volvi al auto a prepararme y me fui para la largada con el camel back a cuestas. Como eran 20K la organizacion sugeria que llevaramos nuestra hidratacion pese a que habia algunos puestos a lo largo del recorrido. Pero la mochila fue necesaria por el calorcito que hizo en la mañana. Entradita en calor muy suave, total ya iba a tener tiempo para correr y a las 10:15 largamos.

Los primeros 2K fueron por un sendero bastante sinuoso donde se armo un lindo "trencito". Si bien no era un recorrido tecnico, lo unico complicado fue estar en el peloton con los corredores de las otras distancias que iban mas rapido y me forzaban a apurar el paso. Alrededor del kilometro 3 llego el desvio de los pelotones: 5 y 10K a la izquierda, 20K a la derecha. Ahí me di cuenta que los que íbamos por la distancia mayor eramos mas bien pocos…el que iba adelante mio lo tenia a mas de 50 metros y la misma distancia con el de atras. A partir de ahí, empezó mi carrera en solitario porque fueron muy pocos los que me pasaron y pase en el recorrido. Cruzamos un par de potreros (literalmente, porque ni sendero había), bordeamos la laguna donde el piso estaba un poco mas fangoso, corrimos bajo el castigo del pesado sol, cruzamos un par de tranqueras. Faltando 1000 metros me pasa un corredor que, para mi, venia muy despacio. “Si este me pasa con tanta facilidad quiere decir que vengo para atrás”. Aprete los dientes, lo fui a buscar, tiramos juntos unos metros, metimos un lindo sprint final y termine adelante por unos 10 metros. Saludo de rigor y felicitaciones mutuas cuando llegamos. Por definicion, el atletismo es un deporte netamente individualista, pero tiene muchas cosas de compañerismo muy copadas.

Mi tiempo fue bastante malo para lo que estaba esperando: 1h 43’ 31” para 19k (medidos con GPS). Quede 34 de 106 en la general y 15 de 35 en la categoría 20-39. Pero el balance final es positivo, otra carrera terminada, sano, sin dolores y en contacto con la naturaleza.

Tal como se había organizado, el post fue un picnic muy divertido con Jorge (3ero en su categoría), Adry (gano la general de damas, inagotable) y corredores de los teams (donde se lograron mas podios). Excelente tarde de tartas, sandwichs, pasta frola, tortas, mates, etc. Mucho morfi para reponer el gasto y muchas anécdotas para seguir con pilas entrenando. Vuelta a casa a las 16:00 y todos contentos. Gran carrera, gran domingo, gran cierre de año!

FELICES FIESTAS!

lunes, 22 de noviembre de 2010

Media Maraton Adidas Buenos Aires - Domingo 12 de septiembre de 2010


Muy esperada, al menos para mi, la media maraton organizada por Adidas en Buenos Aires, especialmente para recuperar el honor dejado (decir “perdido” es muy fuerte) en la media maraton del Club de Corredores de mayo 2010 donde complete el circuito en 1h 51min. Esta vuelta, me encontraba mejor entrenado, aunque no como me hubiera gustado (todavía no logro llegar a una carrera 10 puntos, pero me parece que este estado es muy subjetivo); sin dolores y con el peso indicado. O sea, estaba todo dado para poder hacer algo mas o menos decente.

En las semanas previas, habia coordinado con 2 compañeros de entrenamiento del gimnasio largar y correr juntos a 5’00” /k hasta el kilometro 15/16 y ahí dejar que cada uno siga con su carrera dependiendo de cuanto resto quede en la maquina. Un par de dias antes de la carrera, se baja Cristian (no confundir con mi eterno y enorme compañero del Cruce 2010, este otro tocayo entrena en el gym conmigo) por una lesion en la espalda. El otro miembro del grupo era Pato quien iba a buscar 1h 40min intentando ganar una apuesta que tenia hecha en el gimnasio. Corriendo a 5’00” /k hasta el km 15 iba a obligarlo a acelerar mucho en la ultima parte pero asi estaba definido su plan de carrera.

El sabado previo a la carrera, los mas de 40 corredores inscriptos que entrenamos en el mismo gimnasio nos juntamos para la entrega de remeras, charla tecnica del profe Carlos Pepe y ultimas recomendaciones. Lo bueno de esta previa es que volvi a vivir esa sensación en la panza del dia previo a una carrera, esos nervios de estar a punto de dar el ultimo paso después de muchos meses y kilómetros de entrenamiento, del esfuerzo hecho. Hacia tiempo que ya no me pasaba y esta bueno que me haya pasado de nuevo.

El domingo muy temprano nos juntamos todo en el gimnasio para ir trotando hasta la largada. Cada uno con la cabeza en sus cosas, ultimos chequeos a los relojes, MP3, zapatillas, etc. Para la largada nos fuimos. Estacionada habia una camioneta de uno de los muchachos que, de onda, la ofrecio como punto de encuentro y guardarropas (un fenomeno). Entradita en calor grupal, estiramos las patas, foto grupal con la gente del gym y para los corrales de largada.

El dia estaba perfecto para correr. El sol se asomaba a lo lejos, no hacia calor, pero muy lejos estaba de hacer frio. Mucha gente en el corral esperando que el reloj llegue a 0. Nos acomodamos con Pato y largamos. Primeros 3 kilómetros a 5’11” / 5’08” / 4’57” bien, buen aire, moviendo las patas. Vamos bajando por Figueroa Alcorta, doblamos a la derecha en Dorrego y a la izquierda por Libertador para el Centro, pasamos el Monumento a los Españoles. Muchos corredores alrededor, el dia no podia estar mas lindo, Pato a mi derecha sin aflojar. Llegamos a Carlos Pellegrini, doblamos a la derecha y primera subida leve que hizo aflojar el ritmo a 5’00” /k. Llegamos a los primeros 10k en 49’45”. Excelente! Siguiendo a ese ritmo estaba para redimirme de mi tiempo anterior, pero recien llegamos a la mitad.

El recorrido nos llevo por Diagonal Norte hasta Plaza de Mayo, retome por Diagonal Norte y vuelta por 9 de Julio para la autopista Illia. Me imginaba una subida mas dura. No lo fue, al contrario ni cuenta me di que ya estabamos arriba de la autopista. Llegamos al momento clave de la carrera porque ya estabamos llegando al kilometro 15 y habia que decidir cuanto acelerar sin quemar todo lo que quedaba antes de tiempo. Veniamos fuertes, los kilómetros seguían pasando por debajo de 5’00”/k y empece a apurar de a poco. Kilometros 14 al 16 en 4’50”-4’52”/k. Venimos bien, seguimos pasando corredores, aceleramos un poco mas, todavía queda nafta. En el km 17 veo que Pato se empieza a quedar unos metros pero se que sigue pegado atrás. Kilometro 18 en 4’43”, km 19 en 4’47”. A esta altura ya sabia que el tiempo de la Media “maldita” de Mayo caia. Mucha bronca acumulada durante estos meses, enormes ganas de reventar el reloj y se me estaba dando. “Vamos por mas”. Km 20 en 4’51” y acelero una vez mas. Venia tragando bronca desde Mayo y no me iba a guardar nada, no ahora, este era el momento. Km 21 en 4’44” y ya empiezo a ver el arco de llegada. No lo escucho a Pato atrás, pero se que tiene que estar ahí nomas. Acelero un poco mas y los cuadriceps se sienten bastante cargados a punto del calambre, pero no aflojo, la llegada esta ahí nomas. Cruzo la meta, paro el cronometro y leo mi tiempo: 1h 43’40” (4’54”/k promedio). Vamos! Me quede corto de mi mejor marca en 29 segundos (si, leyo bien 29 segundos en mas de 100 minutos de carrera) pero estoy contento. Me di el gusto de la revancha en la distancia y eso era lo que venia a buscar. No me guarde nada, corri con la cabeza y con las piernas, no cometi errores, acelere cuando tenia que hacerlo, afloje cuando el cuerpo me lo pidio. Perfecto. Ahora a descansar, recuperarse y disfrutar de esta linda sensación.


Que linda revancha!

jueves, 3 de junio de 2010

Media Maraton Club de Corredores - Domingo 30 de mayo de 2010



Viniendo de una lenta recuperacion de la rodilla derecha post-Cruce (Febrero 2010) y muy poco entrenamiento especifico (solo algun fondo dominguero por encima de 1 hora), la fria y ventosa mañana del domingo 30 de mayo me fui para el Rosedal (Palermo) con el objetivo de correr la media maraton en 1h 50min. (5'13" /km ). Si bien este tiempo esta lejos de mi mejor marca (1h 43 min en Cilsa-Kappa 2009), bien sabia que por mas que se alinearan los planetas, correr por debajo de 5'10" /km iba a ser tarea mas que complicada. A la falta de "fuerza bruta" hay que sumarle que no prepare la carrera mentalmente cometiendo un error de novato que a esta altura ya no deberia suceder. Que es preparar la carrera mentalmente? Principalmente, analizar cual va a ser el ritmo en funcion de la preparacion del cuerpo (entrenamiento, bah), comer e hidratarse correctamente, concentrarse los dias previos, hacerse una idea de que es lo que uno va a buscar...en pocas palabras, estar metido. En todas las carreras anteriores, segui este metodo con aceptables resultados. Pero esta vuelta no hice lo mismo, me fui pensando "voy a hacer un fondito de domingo y vuelvo" pero las carreras hay que prepararlas no solo a nivel fisico sino tambien mental....Y asi me fue.

Llegamos con Lucila (iba en buscar de su primer 9k), Cristian (eterno compañero del Cruce) y Pato (compañero de entrenamiento de Cris en Bahia). Mañana fria, humeda y ventosa. La largada estaba prevista para las 8:00 am asi fue que a las 7:40 ya estabamos por el Rosedal. Nos acomodamos en la angosta largada en Avda. Libertador orientacion Norte. 3....2....1....largamos! Primer km. a 5'49", mucha gente alrededor como suele pasar cuando largas muy atras. Km 2 en 5'10" ya en ritmo de carrera. Km 3 en 5'06", un poquito rapido para lo planeado pero las piernas vienen bien. Aca ya perdi a Cristian y Pato que estaban preparados para correr abajo de 1h 45min. Km.4 - 5'11", km 5 - 5'14", km 6 - 5'09" y en ese orden siguieron pasando. El recorrido era bastante trabado con muchas curvas lo cual fue una critica bastante unanime. En mi caso no me parecio tan grave salvo un retome de 180° sobre el km 19.

Si bien no tenia un plan de carrera prolijo y definido, la idea original era correr a 5'10" / 5'20" los primeros 10k y acelerar a partir de ahi con la intencion de terminar en 4'45" / 4'50" con fuerza y pasando gente. Y aca es donde surge mi bronca (lease, enojo). Salvo el km 18 (4'56"), no pude meter ningun otro km por debajo de los 5'00", no me quedaban piernas para meter un cambio de ritmo mas o menos decente. Fui tirando con distintos grupos para ver si el "correr en grupo" me ayudaba con el cambio de ritmo pero no hubo caso. No podia acelerar.

Vuelta va, vuelta viene, entramos al Rosedal nuevamente, salimos por Libertador (direccion Sur) y cruzo la linea de llegada en modestisimos 1h 51' 25" (desastrosos 5'17" /km). Segun mi GPS el recorrido tenia casi 500 mts mas que la distancia de un medio maraton real (21097 metros) lo cual no determinante (excusa) para el tiempo final. Final con mas bronca que frio (y eso que hacia mucho).

Enseñanzas varias dejo esta carrera, pero me quedo con: las carreras hay que prepararlas a nivel entrenamiento y mental. Hay que estar preparado para cuando las cosas no salen como uno quiere y aprender de eso. Alguien una vez me dijo (o quizas lo invente, no se): "los corredores se hacen en carreras malas". Cuanta verdad!

Como este año no habra participacion alguna en 42k, lo que queda del año sera entrenar fuerte para mejorar las marcas de 10k y medio maraton. Tener 3 medio maratons, 3 maratones, un Cruce de los Andes, muchisimos 10k encima no me dan el handicap para poder tomarme las carreras importantes a la ligera. A entrenar se ha dicho!





jueves, 11 de febrero de 2010

Cruce de los Andes 2010 - 5 al 7 de febrero de 2010




Si las anteriores crónicas de carreras de calle fueron un poco extensas, a prepararse porque la crónica de mi primer carrera de aventuras que duro 3 días donde paso de todo, no va a ser menos. Desde el punto de vista literarios es muy mejorable pero esta escrita con la intención de expresar de manera resumida, franca y honesta todo lo que pasamos este fin de semana en el Cruce de los Andes.

Primera carrera de aventura en la que participo y, realmente, es una experiencia totalmente distinta a las carreras en las que corrí hasta ahora. Este desafio empezó no me acuerdo si en Navidad o Año Nuevo 2008, pero seguro hace mas de 1 año, cuando con Cristian, tiramos un "Y si corremos el Cruce 2010?" sin saber claramente lo que esto implicaba. Arrancamos con la inscripción por Junio 09, buscamos los elementos que hay que llevar (carpa, bolsas de dormir, mochilas, zapatillas especiales, etc.) y pedimos consejos a los conocidos que corrieron ediciones anteriores. Creo que nada de lo que nos contaron, nos preparo para lo que íbamos a vivir ese fin de semana en el medio de la Cordillera de los Andes. Según palabras de los organizadores: "La novena edición del Columbia Cruce de los Andes se caracterizó por ser la edición más dura de todos los años, debido a las intensas lluvias y al fuerte viento. Los participantes que lograron finalizar la competencia se consagraron como verdaderos corredores de aventura."

Llegamos a Bariloche el jueves 4 de febrero para los tramites previos, léase acreditación, retirar el kit, preparar el container que es trasladado por la organización a los distintos campamentos donde están todas las cosas que uno precisa entre etapa y etapa (ropa seca, carpa, bolsas de dormir), charla técnica con el director de la carrera donde nos dio un panorama de lo que nos esperaba y cena con todos los corredores (pastas, obvio). El clima ya anunciaba que iba a estar lluvioso y frio, pronostico que se cumpliría en un 100%.

El viernes 5 nos levantamos muy temprano (5:20 am) para cambiarnos, desayunar y tomarnos el colectivo que nos llevo hasta la largada en El Bolson. Los nervios ya se empezaban a sentir en la misma fila de espera con el resto de los corredores. En el Cerro Catedral había mas de 10 colectivos que transportaron a los que dormimos ahí. Otro tanto salió desde el Centro Cívico.

Después de 1h 30min llegamos hasta la zona de largada. A diferencia de otras carreras donde largamos todos juntos luego de un disparo o corneta, en el Cruce los corredores van largando a medida que van llegando a la línea de largada. Los únicos que tenían horario "fijo" de largada eran los corredores de elite quienes empezaban a las 8:40. Atrás de ellos y hasta las 10:40 largábamos los “lentos mortales”. Así fue que a eso de las 9:45 el equipo "Los Primos" decidió comenzar la carrera.

Importante aclaración. Nuestro objetivo era ir a disfrutar de la carrera, sin presiones, solo pasarla bien, mirar el paisaje, aprender y divertirnos. Pero apenas cruzamos la línea de largada, el propio espíritu competitivo de los que nos dedicamos a correr nos llevo a querer pasar a todos los que teníamos adelante. Así fue que tuvimos que cuidarnos porque la carrera es realmente muy dura y larga. Además, mi preparación había estado muy lejos de ser, por lo menos, aceptable, ya que el dolor en la rodilla derecha no me dejo hacer todo el trabajo de fuerza y cuestas que tiene que hacerse previo a una carrera de este tipo.

Los análisis previos hacían pensar que la Etapa 1 iba a ser la mas sencilla de las tres. Primer error. Entre la cantidad de subidas, los largos 32km y un par de errores de la organización, esta etapa fue muchísimo mas dura de lo esperado. Alrededor del kilometro 13 nos encontramos con una larga fila de corredores parados esperando para cruzar un puente que solo se podía hacer en turnos de 2. Esto nos llevo a estar literalmente parados 1h 15min que no solo no se descontaron del tiempo total de la Etapa 1 sino que nos enfrió y nos saco de ritmo. Luego, en el kilometro 24 tuvimos que esperar 50min para cruzar en lancha el Lago Escondido debido a la gran cantidad de corredores que, otra vez, se juntaron en esta parte del recorrido. Por suerte, esta vez el tiempo de espera se descontó del tiempo total pero el parate nos enfrió nuevamente. Cruzado el Lago, nos quedaban alrededor de 6km para llegar al fabuloso campo de Joe Lewis (billonario británico). A esta altura, las piernas ya no querían mas pero solo quedaba el ultimo esfuerzo. El tiempo de cronometro de la Etapa 1 fue 7hs 26min y el tiempo oficial 6hs 37min. Esto nos dejo en el puesto 369. Buscamos el container, armamos la carpa y nos fuimos a buscar algo para almorzar porque estábamos muertos de hambre. Una vez repuestas las fuerzas, metimos las piernas en uno de los arroyos que pasan por la zona para desinflamar las piernas. Cuidado acá, es agua de deshielo y hay que bancársela mucho para poder meterse. Pasados los 20 minutos, las piernas se sentían bastante menos entumecidas aunque el esfuerzo del día se sentía y mucho.


Esa noche se largo a llover y dormimos muy poco porque se filtraba algo de agua en la carpa y por el viento que hacia que se moviera todo. El sábado 6, nos despertamos bien temprano para desarmar el campamento, desayunar y prepararnos para largar la Etapa 2. Llovía, hacia viento y frio, con lo que desarmar la carpa y guardar las bolsas de dormir no fue una tarea sencilla. Esta fue quizás la etapa mas dura para aquellos que no estamos acostumbrados a las carreras de montaña debido a la gran subida constante que nos llevaba hasta los 1530 metros de altura para volver a bajar hasta los 500 metros, mas los casi 27km del recorrido mas el viento, lluvia, frio (mucho) y barro muy flojo, tendrán una clara idea de lo áspero que fue esta etapa. Y así fue, apenas 450 mts habían pasado desde la largada donde ya encontramos el primer cuello de botella que se formaba por todos los corredores que esperaban turno para comenzar la resbaladiza subida a la montaña. Pero esto es una carrera de aventura, así que a bancársela. El recorrido fue durísimo, quizás lo mas duro que me toco correr hasta ese día. La subida constante no aflojaba donde lo único que se puede hacer es caminar, cuidar como se pueda el aire y empujarse con los bastones que llevamos. Una vez llegados a la cima de la montaña el frio y el viento parecían alfileres pinchando en la cara. Y a partir de ahí, bajada constante que te va comiendo lentamente los cuadriceps. Yo iba corriendo adelante de Cristian siguiendo la estrategia “el lento marca el ritmo”, o sea, yo era "el ancla" de la pareja. Como dice el dicho "La manada es tan rápida como el mas lento de sus integrantes". La lluvia no aflojo en toda la etapa y en los últimos 5 kms me quede sin piernas. Literalmente, estaba sin fuerzas para trotar por lo que caminar fue casi lo único que pude hacer. Cruzamos un arroyo bastante correntoso con el agua hasta la cintura y terminamos la etapa en dignas 5hs 33min el que fue el 294 mejor tiempo del día.

Lo que paso en el campamento 2 merece un párrafo aparte. Debido a las fuertes lluvias de todo el día, solo unos pocos camiones (creo que solo 1, pero no estoy seguro) pudieron llegar con los containers motivo por el cual se armo un campamento 2 bis a unos 6 kms del original. Esto hizo que todos aquellos que no tenían su container en el camp original tenían que irse caminando hasta el 2 bis bajo la lluvia, todo esto después de correr casi 27kms. y con hambre. Imagínense el humor que había. Nuestro container estaba en el camp original pero nuestra carpa, no. Como yo no daba mas, Cristian se fue caminando hasta el bis y se trajo la carpa. Un fenómeno! Armamos la carpa, intentamos secarnos un poco pero la ropa de recambio estaba toda mojada y nos quedamos en la carpa descansando. A eso de las 8:00 pm fui a buscar algo para cenar (fideos que quedaron pasados por agua por la lluvia) y temprano ya estábamos durmiendo. Esa noche casi ni dormimos porque no tuvimos fuerzas para inflar el colchón y el piso de la Patagonia es muy duro (creo que todos los pisos son duros, pero ese día a mi me pareció el mas duro de todos).

La pregunta era si el domingo íbamos a poder salir de la carpa después de casi 60kms acumulados para encarar los últimos 34kms de la ultima etapa. Pero los corredores estamos hechos de una madera distinta y aquellos que nos animamos a encarar este tipo de carreras, sacamos fuerzas de algún recóndito lugar. Creo yo que ese lugar se llama "orgullo", pero no estoy seguro todavía. Por suerte, la lluvia ya había parado y el sol asomaba a lo lejos. Todo hacia pensar que el día iba a ser largo pero lindo para correr. Como había 2 campamentos, alguno de los dos grupos tenia que ir hasta el otro para tener 1 sola largada. Así fue que todos los corredores de nuestro campamento nos fuimos caminando despacito hasta el bis para largar. Esa caminata ya tenia algunos desniveles que hacían que las piernas fueran entrando en calor de a poco, pero a cansarse también.

Llegamos al camp bis, mucha gente rengueando con cara de mucho dolor, últimos preparativos (principalmente, cinta adhesiva en los dedos de los pies que ya estaban ampollados) y largamos. Vamos por la ultima! No me aflojes ahora! El día estaba increíble para correr, una mañana con solcito, en el medio de las montañas con el Rio Manso a nuestra izquierda y algunos familiares que se acercaron a la única zona donde podían vernos para dar aliento. Acá la estrategia fue, correr muy muy despacio, sin exigir mucho a las piernas pero con el objetivo de terminar entre los primeros 300 en la general. A esta altura estábamos 318.

Seguimos la estrategia al pie de la letra. Caminamos en las subidas, trotamos en el plano y bajadas. Así fue como empezamos a pasar varias parejas que corrían a nuestro ritmo. Paso sostenido, comiendo algo cada 45 minutos para llegar enteros, hablando mucho entre nosotros para darnos animo. A disfrutar a full que esto se termina! Faltando 10kms empieza un sendero con algunas subidas y bajadas fuertes. A esta altura, ya estamos “palo y palo” con los que vienen alrededor nuestro. Pero, en una bajada fangosa faltando unos 8kms mi rodilla derecha dijo “basta”. Un fuerte dolor me hizo parar y putear para adentro. “No ahora, no podías esperar 1 hora mas!?!?!” Créanme, no es que me guste darle dramatismo al relato….nada mas lejos. Ahí no quedo otra que caminar. Cristian, un fenómeno que me banco a full. A los pocos minutos, empiezo a trotar pero con dolor. “Me van a tener que pegar un tiro en las rodillas para que no llegue”. Ya las parejas que habíamos pasado al principio de la etapa, nos empiezan a pasar con lo que mi bronca crecía exponencialmente. Nos prendemos atrás de unas parejas que venían despacito y los seguimos. De pronto, salimos a un camino transitado con autos y uno de los chicos de la organización nos dice que faltaban 4kms. “Ya estamos ahí. Dale!!! Un ultimo esfuerzo y a descansar”. Mas subidas y bajadas. Mas autos estacionados a los costados, gente dando animo pero la pierna no da mas. El recorrido nos lleva a encarar la ultima subida por el medio de un campo. Creo que esta fue la subida que mas me costo en toda la carrera. No daba mas. Empieza la bajada, la rodilla duele, a lo lejos y a la derecha se ve el arco de llegada. (Nota: Los que han leído crónicas anteriores, conocen de mi lagrima fácil en este momento de la competencia). “Ahí esta!!” me grita Cristian. Enciendo la cámara, empiezo a filmar. Faltan 400 metros, suave subida y curva a la derecha, tenemos el arco ahí adelante, nos pasa una pareja, 200 metros, Cristian a mi derecha, nos agarramos las manos, seguimos trotando sin fuerzas para meter un cambio de ritmo, 50, 25, 10 metros…. Llegamos!!! Nos abrazamos con fuerza y empiezo a llorar como nunca (pero como nunca en serio). Una mezcla de emoción, dolor, satisfacción, todo mezclado. Cristian me cuelga la medalla de finisher. Tiempo de la etapa: 4hs 48min – posición 185 del día. El tiempo total de la competencia fue de 16hs 59min lo que nos dejo en la posición 263.



Varias enseñanzas me dejo esta carrera, pero principalmente, el hecho de compartir 3 agotadoras jornadas con Cristian le dio un significado totalmente nuevo a lo que es correr. El sentido de compañerismo, correr codo a codo, no aflojar por el otro son cosas que no se viven en una carrera de calle donde uno corre solo.

Ahora es tiempo de volver a Buenos Aires, recuperar la rodilla para encarar la temporada de carreras de calle, descansar, comer bien. Por ahora, solo resta decir: el 7 de febrero de 2010 saque otro titulo, me recibí de corredor de aventura

lunes, 1 de febrero de 2010

Deudas....

Hace ya un tiempo que tengo abandonado este blog, vaya uno a saber por que. Cuestion es que no hubo posteo de fin de año haciendo un balance del 2009 ni uno de comienzo con los objetivos para el 2010. Como las deudas hay que saldarlas, vayamos por partes.

El 2009 cerro de modo impecable, todos los objetivos cumplidos mas el agregado de 2 maratones internacionales (Paris y Chicago). El unico pequeño sinsabor fue una molestia importante en mi rodilla derecha (mas dolor que molestia segun quien escribe) que me tuvo sin entrenar por 1 mes. De acuerdo a medicos, conocidos y una resonancia magnetica, no es mas que una fuerte inflamacion de la rotula debido al castigo de los entrenamientos y carreras. Como me dijo uno de los doctores: "Ya no tenes 25 años".....dura realidad. Por suerte, no fue como me dijo otro "Hacete la resonancia y cruza los dedos"....ya estaba bastante nervioso y malhumorado por el parate, era necesario que me dijera eso? En fin...

Ahora bien, lo que todos se preguntan: que va a pasar en el 2010? Quizas este sea el año donde me dedique a mejorar los tiempos en distancias "cortas", lease, 10K y medio maraton. Por la lesion y el cansancio acumulado, quizas en el 2010 tenga que olvidarme por un tiempo de la distancia madre y recuperarme para el 2011 volver a los 42K con todo (con mejorar mi mejor tiempo me conformo).

Sin embargo, como me gusta apostar fuerte, en Febrero tengo un gran desafio por delante que se llama "Cruce de los Andes". Para aquellos que no conocen de que se trata va un muy pequeño resumen. El "Cruce..." es una carrera de aventura que se corre en parejas la cual consta de 3 etapas en 3 dias seguidos con un recorrido de 85K totales (en ediciones anteriores eran 100 los kilometros totales). Al final de cada etapa, se acampa al lado de algun lago paradisiaco donde reina la camaraderia y buena onda entre los corredores. La edicion 2010 arranca el viernes 5 desde El Bolson y la llegada es el domingo 7 en Chile. Como debe ser, ya estuve en contacto con varios conocidos que la corrieron en el pasado y todos, unánimemente, dijeron que es una de las mejores carreras para correr por el hecho de andar por lugares donde muy pocos se animan y por el enorme desafio de cruzar Los Andes a pie. Mi compañero de carrera no puede ser otro que mi "primo" Cristian con el cual conformamos la dupla "Los Primos". No tenemos intenciones de buscar tiempos o terminar entre los primeros 20, 30 o 40. La idea es ir a pasarla bien y terminar sanos y enteros. A estar atentos, la aventura ya empieza...




jueves, 22 de octubre de 2009

lunes, 19 de octubre de 2009

Maratón de Chicago - Domingo 11 de Octubre de 2009



Cada vez que me siento frente al teclado para escribir la crónica de mi ultima carrera tengo la misma sensación de no saber por donde empezar, que contar, que guardarme para mi, que les puede interesar o aburrir, etc. Si bien este espacio es MI blog (egoísta por cierto, pero verdad al fin), intento que todos los que lo visitan se lleven algo de lo que me pasa cuando ando por ahí corriendo. Esta vez la sensación no es distinta, al contrario, son tantas las cosas que tengo para compartir que estaría horas detallando todo lo que paso el fin de semana en la "Ciudad del Viento". Entonces, creo que lo mejor es ir por partes. Si aburren los detalles previos, salten al próximo párrafo, si la visita a la Expo les embola, salten al párrafo siguiente y así sucesivamente hasta el final.

Es una verdad irrefutable que los norteamericanos tienen fama de saber organizar eventos multitudinarios y esta vez pude confirmar en carne propia lo bien que hacen estas cosas. Para empezar me enviaron a mi departamento en Buenos Aires un pequeño libro con todas las cosas que tenia que saber sobre la carrera desde la dirección de la Expo, los cortes de transito programados para el domingo, como trasladarse, el mapa del circuito, el mapa de la zona de largada y llegada (y el costo del estacionamiento, nada de trapitos), los puestos de hidratación y comida, los lugares donde iban a estar los baños químicos y muchísima mas info. El instructivo tiene más de 30 páginas.

Llegue a Chicago el viernes 11 a la noche, me fui al hotel, sali a cenar unas pastas (otra vez) a un lindo restaurante italiano y el sábado a la mañana me fui para la Expo a buscar el kit del corredor (número, chip y remera conmemorativa de la carrera). La organización dispuso de buses con 4 recorridos alternativos que trasladaban gratis a los corredores y todos aquellos que quisieran ir hasta la Expo. Cada bus tenía una guía (en mi caso, Kate) que daba las indicaciones sobre el lugar donde debíamos retirar el kit y demás info sobre Chicago. Las instrucciones eran claras, al bajar del colectivo teníamos que subir 2 escaleras mecánicas y dirigirnos a la sección "Packet Pick Up". Tarde 7 minutos (cronometrados por reloj) desde que me atendieron, me dieron el número y confirme que el chip era el que me habían asignado. Increíble! La espera era mínima. De ahí a buscar la remera (remera Nike dri fit azul que esta buenísima) y de ahí, a los stands a comprar. Un galpón enorme (cuando digo enorme, es enorme) con todas (absolutamente todas) las marcas para corredores. La lista es infinita: Garmin, Polar, Gatorade, Asics, New Balance, PowerGel, Volkswagen, mas algunas marcas americanas que no conocía. Obviamente, Nike tenía el stand más grande por ser el sponsor oficial de la carrera. Y obviamente, hice mi contribución monetaria comprando un par de prendas conmemorativas. Cuestión que me pase casi 4 horas paseando y gastando. Impecable. Expo: 10 puntos

De ahí, me fui a una cena temprana con un conocido (Jeffrey) que hice la semana anterior en un curso en Carolina del Norte y su familia y algunos amigos. En total, éramos 10 de los cuales corríamos 8. Una onda espectacular. No podían creer que hubiera viajado desde Argentina para correr y menos cuando les contaba que en Marzo había corrido Paris. Párrafo aparte para el padre de Jeffrey de 59 años. Hace 1 año no podía correr 2 cuadras seguidas y ahora estaba listo para completar su primer maratón. Un claro ejemplo de que con disciplina, constancia y trabajo fuerte se puede hacer. Terminada la cena (a las 5:30 de la tarde) me fui a pasear un poco por Chicago y hacer compras de último momento y a las 8 de la noche ya estaba de regreso en el hotel con otro plato de fideos que compre en el camino para hacer la última carga de carbohidratos. Arme la mochila para la mañana siguiente, enganche el dorsal (5373) en la remera, separe los geles que iba a usar, las medias, el short, la ropa para cambiarme cuando terminara, etc. y a dormir.

Como me pasa siempre que corro un maraton, la noche previa prácticamente no duermo. A las 3:00 de la mañana ya estaba despierto dando vueltas en la cama y mirando por la ventana de la habitación, que tenía una vista espectacular a la Torre Sears (uno de los edificios más altos del mundo). Es una mezcla de nervios (ese nudo en el estomago por lo que viene) y miedo de quedarme dormido. A las 5:00 AM sonó el despertador y pegue un salto de la cama. Es como si internamente hubiera estado esperando el bip para arrancar el día. Baje a comprar algo para desayunar en la habitación y ya en el lobby me encuentro con un mundo de gente que ya se estaba preparando. Había corredores de todos lados que hablaban todos los idiomas. Se veía la cara de nervios en todos (incluida la mía). Compre algo y me volví a la habitación a terminar el ritual de siempre.

La carrera empezaba 7:30 AM así que tenia planeado llegar alrededor de las 6:00 AM para dejar la mochila en el guardarropas, ir al baño y acomodarme en el corral que tenia asignado. Gracias al último medio maratón que corrí en Buenos Aires (organizado por Cilsa/Kappa), pude acceder a un lugar en el Corral C que me daba la chance de acomodarme mejor en la largada y no malgastar energía al comienzo de la carrera por los amontonamientos que se hacen. Para ponerlo en otros términos, es sentirse parte de la elite por un ratito.

La mañana había empezado muy fría....pero muy fría en serio. Por suerte, mi hotel quedaba justo frente al parque donde comenzaba y terminaba la carrera asi que me fui caminando tranquilo bajo los -1C que hacia a esa hora. Era noche cerrada y solo los corredores nos animábamos a caminar en shorts abajo de semejante fresco. Eran filas de gente que iban para el lugar de la largada como hormigas. Llegue, mostré mi número que me identificaba como acreedor a un lugar en el Corral C y me dejaron pasar al sector de corrales donde había más lugar, guardarropas y baños exclusivos. Ahí ya empecé a respirar clima maratón 100%. Estaba rodeado de tipos que al verlos te dabas cuenta que eran corredores en serio. No se como describirlo, pero uno se da cuenta cuando enfrente tiene a alguien que hace de esto algo mas que un pasatiempo saludable y pasa a ser un estilo de vida donde estas todo el día pensando en salir a entrenar.

Luego de dar un par de vueltas para reconocer el terreno y entrar en calor caminando, deje la mochila, pase por el baño y me fui para el Corral que cerraba 7:15. Una vez adentro, me ubique adelante del pacer de las 3:40 sin ninguna intención de seguirlos. Mi objetivo era terminar el maratón en 3:59, solo quería bajar las 4 horas. Ya empezaba a aclarar a lo lejos pero el frío no aflojaba, seguía bajo cero. Yo estaba con 3 remeras: 2 de manga corta y 1 de manga larga que pensaba tirar cuando entrara en calor, al igual que unos guantes que me había comprado en la Expo el día anterior. Los corrales ya se empezaban a llenar, la gente elongaba lo que podía porque los músculos entumecidos no daban para mucho mas, los que habían ido a despedir a sus conocidos estaban vestidos de invierno con guantes, bufanda y camperas de nieve, un helicóptero sobrevolaba el lugar calculo que filmando para el video, hablo el intendendente ("Major" para ser exactos) y, como siempre en estos casos, el himno de USA. En ese momento, silencio sepulcral. Miles de personas escuchando sin ni siquiera moverse pese al frío. Algunos la mano derecha sobre el corazón, igual que en las películas. No se cual es el motivo, pero el himno yanqui emociona. Primer golpe emotivo.

Por los altoparlantes anuncian que largaron los handicap (sillas de ruedas), eso significaba que quedaban pocos minutos para que comenzara nuestra parte de la película. Como dicen en el campo, ya estaba "clareando" y, pese al frío, la mañana estaba espectacular, el solcito reflejándose en los rascacielos de Chicago y sin nubes. Pasadas las 7:30, bocina de largada y allá vamos. Como siempre me pasa en estos momentos, me emociono. Rápidamente se me pasa por la cabeza todo el esfuerzo puesto en la preparación de un maratón, los cientos de kilómetros corridos, el cuidado del cuerpo, los entrenamientos el domingo temprano. Solo aquellos que entrenamos para esto, sabemos lo que significa.

Nota de color. Todo el entrenamiento previo lo hice en base a kilómetros corridos. Desde fondos largos hasta tiempo promedio, todo estaba medido en kilómetros. Pequeño detalle que en USA las distancias se miden en millas por lo que la distancia a recorrer era de 26.2 millas que es lo mismo que 42.1 kilómetros. Esto significaba que iba a tener que ajustar mi cabeza para saber si venia rápido o lento cada vez que completaba una milla. Mi objetivo para la carrera era hacer 4 horas (3:59 para ser exactos) lo que me daba un tiempo promedio de 5'40" por kilómetro. Para completar la distancia en el mismo tiempo tenía que correr a 9'00" por milla. Ya seteada mi cabeza en minutos por milla, arranque.

Desde el mismo momento en que cruce la línea de largada (07:32:39 AM según la pagina oficial), se empieza a sentir el aliento de los 1.5 millones de espectadores que siguen la carrera en vivo a lo largo de todo el recorrido. No es figurado, no hay momento en todo el recorrido en que no haya alguien al costado aplaudiendo, gritando, dando apoyo. Otro 10 para Chicago. Simplemente se pone la piel de gallina escuchar los gritos de apoyo de toda esa gente durante todo el recorrido. Muchos de ellos van con carteles para que los corredores que van a apoyar los vean entre la multitud, otros van con sus bebes o los abuelos en silla de ruedas. Otro golpe emotivo (ya vamos 3). "Si así empezamos, no quiero imaginar lo que va ser la llegada", pensé.

Primeros 5k en 27'48", lo que me daba un tiempo de 5'34"/km, venía mas rápido de lo que esperaba. Intente aflojar un poco pero no pude y seguí al mismo ritmo. Si bien todavía estaba con bastante frío, las piernas ya se empezaban a soltar. Paso la marca de 10k en 54'38" (5'28"/km). Definitivamente, voy mas rápido de lo que debería. "Esto se paga al final", pensé recordando que después del 30k aparece el temido Muro. Tome Gatorade y agua en los primeros puestos de hidratación. Este es otro 10 para la organización, hubo hidratación en todo momento y bastante seguido, de hecho, pase algunos sin tomar nada. Después del 12k ya había tomado medio gel y me sentía muy bien. A partir de ahí, me relaje y empecé a disfrutar la carrera a pleno. Seguía marcando todas las millas por debajo de los 9'00" pero la gente me iba llevando, de hecho eran muchos mas los que me pasaban que los que yo pasaba.

La marca del 15k la pase en 1h21'23" a un ritmo de 5'26"/km. y la marca de medio maratón en 1h53'57" en 5'24"/km. Definitivamente, venia bastante mas rápido de lo que pensaba. El tema con los 42K es que una vez que te empezas a caer, no hay manera de recuperarse porque significa que el cuerpo se consumió todo lo que tenia y, a partir de ahí, solo te lleva la cabeza. Mi miedo era saber cuanta reserva me quedaba en el tanque para la segunda mitad de la carrera y poder patear el Muro lo mas adelante posible.

Mientras tanto, la carrera seguía avanzando. Al entrar en uno de los barrios (nota: la carrera pasa por 29 barrios de Chicago), veo un grupo de hombres vestidos como porristas alentando al costado. "Mira que buena onda", pensé. Lo que no sabía era que estábamos entrando en el barrio gay de Chicago. A partir de ese momento y por un par de kilómetros nos cruzamos a todas las porristas imaginadas. Tenían coreografías y cantitos preparados. Algunos barbudos con el ombligo al aire, otros super producidos como si fuera la elección de la reina de la Primavera. Parte muy graciosa de la carrera.

En un momento, cruzamos uno de los 6 puentes que hay a lo largo del recorrido donde estaban todos los grupos de caridad que tenían corredores participando por sus causas. Desde recaudar fondos para hospitales en Africa hasta centros de lucha contra el cáncer o la leucemia. Acá los gritos de apoyo fueron prácticamente desaforados, los mas fuertes que hubo en toda la carrera, fueron como 300 metros donde no podía escuchar la música de mi iPod. Todos, absolutamente todos, gritando, aplaudiendo, saltando, dando fuerzas, te ponían las manos para que las golpearas. Espectacular. A partir de este punto, decidí olvidar un poco el tema del tiempo y disfrutar del espectáculo.

Los 30k pasaron en 2h42' a 5'24"/km que es exactamente el mismo tiempo que hice en Buenos Aires hace menos de 2 meses. Lo mejor de todo era que me sentía muy bien, fuerte de piernas, sin grandes dolores, salvo un dedo del pie derecho que me había hecho una ampolla que ya había reventado. Pero nada grave. A partir de acá es el momento en que se empieza a correr con la cabeza, solo te llevan las ganas de terminar, el deseo de llegar. La marca de 35k paso en 3h10'07", momento en que empecé a sacar cuentas nuevamente. Si no pasaba nada extraño, léase calambres que me hicieran parar y caminar, estaba todo dado para alcanzar el objetivo de las 3h59' así fue que empecé a correr con el reloj en la cabeza. El tema fue que las millas fueron pasando mas lentas a 9'10"/9'15" en promedio por lo que ya estaba corriendo por encima del tiempo promedio buscado y me daba cuenta que el cuerpo se empezaba a quedar sin nafta. Tenía que mantener el foco en mover las piernas, no arrastrarlas, empujarme con los brazos tipo péndulo, ya había gente alrededor que caminaba pero yo no iba a aflojar. En un momento pensé "que carajo estoy haciendo acá? Esta es la ultima que corro, no hay necesidad de sufrir de esta manera, quien me mando?". A diferencia de mis 2 maratones anteriores, en ningún momento sentí sensación de calambres, era mas falta de energía que otra cosa. Me termine el segundo gel pero ya se empezaba a sentir mucho el cansancio, empecé a retarme en voz alta para darme fuerzas (síntoma claro de la locura que me lleva a participar en estas carreras). La marca de 40k la paso en 03h38'53" y ahí solo quedaban 2.145 metros para terminar, una entradita en calor. Todos alrededor iban arrastrando los pies, marco la milla 26 en 8'54" !!!! Claro ejemplo de que corría con la cabeza porque al cuerpo no le sobraba nada. Solo quedaba una curva a la izquierda y la línea de llegada. Cuando la veo, estaba ahí a menos de 400 metros, enorme cartel que decía "FINISH", empiezo a levantar los brazos, miro para los costados, la gente aplaude, música fuerte de fondo, me saco el iPod para disfrutar el final, mucha gente que se emociona alrededor mío, yo incluido...Llegue!!! Paro el reloj: 3 horas 51 minutos 07 segundos!!!! "Vamos, nene!!!"

Los voluntarios de la organización se dedicaron a llenarme de cosas en menos de 5 minutos: un poncho para no enfriarme, agua, Gatorade, bananas, PowerBar, galletitas de chocolate, cerveza (que pase de largo), la medalla!! Las caras de dolor de todos eran impagables. Lo mismo deben haber dicho mis colegas de la mía. Estaba feliz como pocas veces. Esta vuelta no tuve a nadie cerca para compartir el momento, pero sabía que había mucha gente siguiéndome a la distancia. En ese momento pensé en ellos.

Me fui a buscar la ropa, me cambie, me saque las zapatillas para ver como estaba el dedo, me las puse de nuevo porque el dedo estaba muy feo y fui en busca de mi reparador masaje que me vino mas que bien.

Mis 2 maratones anteriores había tenido la suerte de compartirla con grandes personas: Ale y Horacio en Buenos Aires y Gaby en Paris. Esta fue mi primer maratón en solitario, donde la cabeza jugo un papel mas que importante. No solo la termine sino que baje mi mejor marca en más de 25 minutos. Cada día de entrenamiento y el cuidado en las comidas dieron sus frutos. Hace solo 3 años que corro y este deporte me esta llevando a lugares distantes y a vivir cosas que no pensaba. Antes de pensar en lo que sigue, es tiempo de decir: el 11 de octubre de 2009 saque el titulo de maratonista sub-4 horas. Ahora solo me queda recuperarme y volver a Buenos Aires feliz.

Ahh, seguramente habrá mas maratones para mi en el futuro. Esto recién empieza.