jueves, 11 de febrero de 2010

Cruce de los Andes 2010 - 5 al 7 de febrero de 2010




Si las anteriores crónicas de carreras de calle fueron un poco extensas, a prepararse porque la crónica de mi primer carrera de aventuras que duro 3 días donde paso de todo, no va a ser menos. Desde el punto de vista literarios es muy mejorable pero esta escrita con la intención de expresar de manera resumida, franca y honesta todo lo que pasamos este fin de semana en el Cruce de los Andes.

Primera carrera de aventura en la que participo y, realmente, es una experiencia totalmente distinta a las carreras en las que corrí hasta ahora. Este desafio empezó no me acuerdo si en Navidad o Año Nuevo 2008, pero seguro hace mas de 1 año, cuando con Cristian, tiramos un "Y si corremos el Cruce 2010?" sin saber claramente lo que esto implicaba. Arrancamos con la inscripción por Junio 09, buscamos los elementos que hay que llevar (carpa, bolsas de dormir, mochilas, zapatillas especiales, etc.) y pedimos consejos a los conocidos que corrieron ediciones anteriores. Creo que nada de lo que nos contaron, nos preparo para lo que íbamos a vivir ese fin de semana en el medio de la Cordillera de los Andes. Según palabras de los organizadores: "La novena edición del Columbia Cruce de los Andes se caracterizó por ser la edición más dura de todos los años, debido a las intensas lluvias y al fuerte viento. Los participantes que lograron finalizar la competencia se consagraron como verdaderos corredores de aventura."

Llegamos a Bariloche el jueves 4 de febrero para los tramites previos, léase acreditación, retirar el kit, preparar el container que es trasladado por la organización a los distintos campamentos donde están todas las cosas que uno precisa entre etapa y etapa (ropa seca, carpa, bolsas de dormir), charla técnica con el director de la carrera donde nos dio un panorama de lo que nos esperaba y cena con todos los corredores (pastas, obvio). El clima ya anunciaba que iba a estar lluvioso y frio, pronostico que se cumpliría en un 100%.

El viernes 5 nos levantamos muy temprano (5:20 am) para cambiarnos, desayunar y tomarnos el colectivo que nos llevo hasta la largada en El Bolson. Los nervios ya se empezaban a sentir en la misma fila de espera con el resto de los corredores. En el Cerro Catedral había mas de 10 colectivos que transportaron a los que dormimos ahí. Otro tanto salió desde el Centro Cívico.

Después de 1h 30min llegamos hasta la zona de largada. A diferencia de otras carreras donde largamos todos juntos luego de un disparo o corneta, en el Cruce los corredores van largando a medida que van llegando a la línea de largada. Los únicos que tenían horario "fijo" de largada eran los corredores de elite quienes empezaban a las 8:40. Atrás de ellos y hasta las 10:40 largábamos los “lentos mortales”. Así fue que a eso de las 9:45 el equipo "Los Primos" decidió comenzar la carrera.

Importante aclaración. Nuestro objetivo era ir a disfrutar de la carrera, sin presiones, solo pasarla bien, mirar el paisaje, aprender y divertirnos. Pero apenas cruzamos la línea de largada, el propio espíritu competitivo de los que nos dedicamos a correr nos llevo a querer pasar a todos los que teníamos adelante. Así fue que tuvimos que cuidarnos porque la carrera es realmente muy dura y larga. Además, mi preparación había estado muy lejos de ser, por lo menos, aceptable, ya que el dolor en la rodilla derecha no me dejo hacer todo el trabajo de fuerza y cuestas que tiene que hacerse previo a una carrera de este tipo.

Los análisis previos hacían pensar que la Etapa 1 iba a ser la mas sencilla de las tres. Primer error. Entre la cantidad de subidas, los largos 32km y un par de errores de la organización, esta etapa fue muchísimo mas dura de lo esperado. Alrededor del kilometro 13 nos encontramos con una larga fila de corredores parados esperando para cruzar un puente que solo se podía hacer en turnos de 2. Esto nos llevo a estar literalmente parados 1h 15min que no solo no se descontaron del tiempo total de la Etapa 1 sino que nos enfrió y nos saco de ritmo. Luego, en el kilometro 24 tuvimos que esperar 50min para cruzar en lancha el Lago Escondido debido a la gran cantidad de corredores que, otra vez, se juntaron en esta parte del recorrido. Por suerte, esta vez el tiempo de espera se descontó del tiempo total pero el parate nos enfrió nuevamente. Cruzado el Lago, nos quedaban alrededor de 6km para llegar al fabuloso campo de Joe Lewis (billonario británico). A esta altura, las piernas ya no querían mas pero solo quedaba el ultimo esfuerzo. El tiempo de cronometro de la Etapa 1 fue 7hs 26min y el tiempo oficial 6hs 37min. Esto nos dejo en el puesto 369. Buscamos el container, armamos la carpa y nos fuimos a buscar algo para almorzar porque estábamos muertos de hambre. Una vez repuestas las fuerzas, metimos las piernas en uno de los arroyos que pasan por la zona para desinflamar las piernas. Cuidado acá, es agua de deshielo y hay que bancársela mucho para poder meterse. Pasados los 20 minutos, las piernas se sentían bastante menos entumecidas aunque el esfuerzo del día se sentía y mucho.


Esa noche se largo a llover y dormimos muy poco porque se filtraba algo de agua en la carpa y por el viento que hacia que se moviera todo. El sábado 6, nos despertamos bien temprano para desarmar el campamento, desayunar y prepararnos para largar la Etapa 2. Llovía, hacia viento y frio, con lo que desarmar la carpa y guardar las bolsas de dormir no fue una tarea sencilla. Esta fue quizás la etapa mas dura para aquellos que no estamos acostumbrados a las carreras de montaña debido a la gran subida constante que nos llevaba hasta los 1530 metros de altura para volver a bajar hasta los 500 metros, mas los casi 27km del recorrido mas el viento, lluvia, frio (mucho) y barro muy flojo, tendrán una clara idea de lo áspero que fue esta etapa. Y así fue, apenas 450 mts habían pasado desde la largada donde ya encontramos el primer cuello de botella que se formaba por todos los corredores que esperaban turno para comenzar la resbaladiza subida a la montaña. Pero esto es una carrera de aventura, así que a bancársela. El recorrido fue durísimo, quizás lo mas duro que me toco correr hasta ese día. La subida constante no aflojaba donde lo único que se puede hacer es caminar, cuidar como se pueda el aire y empujarse con los bastones que llevamos. Una vez llegados a la cima de la montaña el frio y el viento parecían alfileres pinchando en la cara. Y a partir de ahí, bajada constante que te va comiendo lentamente los cuadriceps. Yo iba corriendo adelante de Cristian siguiendo la estrategia “el lento marca el ritmo”, o sea, yo era "el ancla" de la pareja. Como dice el dicho "La manada es tan rápida como el mas lento de sus integrantes". La lluvia no aflojo en toda la etapa y en los últimos 5 kms me quede sin piernas. Literalmente, estaba sin fuerzas para trotar por lo que caminar fue casi lo único que pude hacer. Cruzamos un arroyo bastante correntoso con el agua hasta la cintura y terminamos la etapa en dignas 5hs 33min el que fue el 294 mejor tiempo del día.

Lo que paso en el campamento 2 merece un párrafo aparte. Debido a las fuertes lluvias de todo el día, solo unos pocos camiones (creo que solo 1, pero no estoy seguro) pudieron llegar con los containers motivo por el cual se armo un campamento 2 bis a unos 6 kms del original. Esto hizo que todos aquellos que no tenían su container en el camp original tenían que irse caminando hasta el 2 bis bajo la lluvia, todo esto después de correr casi 27kms. y con hambre. Imagínense el humor que había. Nuestro container estaba en el camp original pero nuestra carpa, no. Como yo no daba mas, Cristian se fue caminando hasta el bis y se trajo la carpa. Un fenómeno! Armamos la carpa, intentamos secarnos un poco pero la ropa de recambio estaba toda mojada y nos quedamos en la carpa descansando. A eso de las 8:00 pm fui a buscar algo para cenar (fideos que quedaron pasados por agua por la lluvia) y temprano ya estábamos durmiendo. Esa noche casi ni dormimos porque no tuvimos fuerzas para inflar el colchón y el piso de la Patagonia es muy duro (creo que todos los pisos son duros, pero ese día a mi me pareció el mas duro de todos).

La pregunta era si el domingo íbamos a poder salir de la carpa después de casi 60kms acumulados para encarar los últimos 34kms de la ultima etapa. Pero los corredores estamos hechos de una madera distinta y aquellos que nos animamos a encarar este tipo de carreras, sacamos fuerzas de algún recóndito lugar. Creo yo que ese lugar se llama "orgullo", pero no estoy seguro todavía. Por suerte, la lluvia ya había parado y el sol asomaba a lo lejos. Todo hacia pensar que el día iba a ser largo pero lindo para correr. Como había 2 campamentos, alguno de los dos grupos tenia que ir hasta el otro para tener 1 sola largada. Así fue que todos los corredores de nuestro campamento nos fuimos caminando despacito hasta el bis para largar. Esa caminata ya tenia algunos desniveles que hacían que las piernas fueran entrando en calor de a poco, pero a cansarse también.

Llegamos al camp bis, mucha gente rengueando con cara de mucho dolor, últimos preparativos (principalmente, cinta adhesiva en los dedos de los pies que ya estaban ampollados) y largamos. Vamos por la ultima! No me aflojes ahora! El día estaba increíble para correr, una mañana con solcito, en el medio de las montañas con el Rio Manso a nuestra izquierda y algunos familiares que se acercaron a la única zona donde podían vernos para dar aliento. Acá la estrategia fue, correr muy muy despacio, sin exigir mucho a las piernas pero con el objetivo de terminar entre los primeros 300 en la general. A esta altura estábamos 318.

Seguimos la estrategia al pie de la letra. Caminamos en las subidas, trotamos en el plano y bajadas. Así fue como empezamos a pasar varias parejas que corrían a nuestro ritmo. Paso sostenido, comiendo algo cada 45 minutos para llegar enteros, hablando mucho entre nosotros para darnos animo. A disfrutar a full que esto se termina! Faltando 10kms empieza un sendero con algunas subidas y bajadas fuertes. A esta altura, ya estamos “palo y palo” con los que vienen alrededor nuestro. Pero, en una bajada fangosa faltando unos 8kms mi rodilla derecha dijo “basta”. Un fuerte dolor me hizo parar y putear para adentro. “No ahora, no podías esperar 1 hora mas!?!?!” Créanme, no es que me guste darle dramatismo al relato….nada mas lejos. Ahí no quedo otra que caminar. Cristian, un fenómeno que me banco a full. A los pocos minutos, empiezo a trotar pero con dolor. “Me van a tener que pegar un tiro en las rodillas para que no llegue”. Ya las parejas que habíamos pasado al principio de la etapa, nos empiezan a pasar con lo que mi bronca crecía exponencialmente. Nos prendemos atrás de unas parejas que venían despacito y los seguimos. De pronto, salimos a un camino transitado con autos y uno de los chicos de la organización nos dice que faltaban 4kms. “Ya estamos ahí. Dale!!! Un ultimo esfuerzo y a descansar”. Mas subidas y bajadas. Mas autos estacionados a los costados, gente dando animo pero la pierna no da mas. El recorrido nos lleva a encarar la ultima subida por el medio de un campo. Creo que esta fue la subida que mas me costo en toda la carrera. No daba mas. Empieza la bajada, la rodilla duele, a lo lejos y a la derecha se ve el arco de llegada. (Nota: Los que han leído crónicas anteriores, conocen de mi lagrima fácil en este momento de la competencia). “Ahí esta!!” me grita Cristian. Enciendo la cámara, empiezo a filmar. Faltan 400 metros, suave subida y curva a la derecha, tenemos el arco ahí adelante, nos pasa una pareja, 200 metros, Cristian a mi derecha, nos agarramos las manos, seguimos trotando sin fuerzas para meter un cambio de ritmo, 50, 25, 10 metros…. Llegamos!!! Nos abrazamos con fuerza y empiezo a llorar como nunca (pero como nunca en serio). Una mezcla de emoción, dolor, satisfacción, todo mezclado. Cristian me cuelga la medalla de finisher. Tiempo de la etapa: 4hs 48min – posición 185 del día. El tiempo total de la competencia fue de 16hs 59min lo que nos dejo en la posición 263.



Varias enseñanzas me dejo esta carrera, pero principalmente, el hecho de compartir 3 agotadoras jornadas con Cristian le dio un significado totalmente nuevo a lo que es correr. El sentido de compañerismo, correr codo a codo, no aflojar por el otro son cosas que no se viven en una carrera de calle donde uno corre solo.

Ahora es tiempo de volver a Buenos Aires, recuperar la rodilla para encarar la temporada de carreras de calle, descansar, comer bien. Por ahora, solo resta decir: el 7 de febrero de 2010 saque otro titulo, me recibí de corredor de aventura

3 comentarios:

Seba dijo...

yo te sigo codo a codo, posteo a posteo.
te banco man!! muy grossa esta carrera, sin dudas... la mejor!
abrazo grande,

fj dijo...

Sos un campeon, rayo! Sin dudas, sos el seguidor numero 1 de este blog.

Abz de ron

Unknown dijo...

Impresionante la cronica! Muy emocionante lo que vivieron, y se ve que fue una durisima carrera.
Doble merito para el equipo y terminaron en excelente ubicacion. Felicitaciones!
Me encanto eso de que los corredores sacamos fuerzas de donde no tenemos, y que crees que es el orgullo! Genial!
Me encanto!